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Nutrición

¿Qué comer antes y después del entrenamiento de fuerza?

Lo que comes antes y después del entrenamiento de fuerza pesa menos que lo que comes en todo el día. La ingesta total de proteína y energía explica la mayor parte del efecto de la alimentación sobre el músculo y la fuerza. Alrededor de la sesión, basta con una comida rica en proteína en las horas previas y posteriores. Los carbohidratos importan sobre todo en sesiones largas con muchas series.

Última actualización:

Respuesta corta

Antes del entrenamiento de fuerza, una comida normal con proteína y carbohidratos, o un tentempié ligero si la sesión empieza pronto. Después, una comida con unos 20–40 g de proteína, por ejemplo huevos, pollo, skyr o lentejas con arroz. La proteína total del día, alrededor de 1,6 g por kg de peso corporal, importa más que el momento exacto.

Proteína al día (umbral)
1,6 g/kg
Proteína por comida
20–40 g
Entre comida pre y post
≤ 3–4 h

¿Qué importa más en la alimentación para el entrenamiento de fuerza?

Lo que más importa es la ingesta total de proteína y energía a lo largo del día; el momento de cada comida es secundario. Un metaanálisis de 49 ensayos aleatorizados con 1863 participantes encontró que la proteína adicional aumentaba las ganancias de fuerza y de masa libre de grasa durante el entrenamiento de fuerza, pero por encima de unos 1,6 g por kg de peso corporal al día no hubo más ganancia de masa libre de grasa [1].

El efecto añadido fue moderado: de media, 0,30 kg más de masa libre de grasa y 2,49 kg más en la 1RM, el peso máximo que se puede levantar una sola vez. El efecto fue menor a mayor edad y mayor en personas con experiencia de entrenamiento [1].

La International Society of Sports Nutrition (ISSN) recomienda 1,4–2,0 g de proteína por kg de peso corporal al día para la mayoría de las personas que hacen ejercicio. Durante un déficit calórico, las personas entrenadas en fuerza pueden necesitar 2,3–3,1 g/kg al día para conservar la mayor cantidad posible de masa magra [2]. Para una persona de 80 kg, 1,6 g/kg equivalen a unos 128 g de proteína al día.

La ingesta de energía determina si el peso corporal sube, baja o se mantiene, y con ello el marco de cualquier objetivo de proteína y carbohidratos. Una calculadora de macros convierte el peso corporal y el objetivo en cantidades diarias de proteína, carbohidratos y grasa.

¿Cuánta proteína por comida?

Unos 20–40 g de proteína de alta calidad por comida, o alrededor de 0,25 g por kg de peso corporal, es la recomendación general de la ISSN. La sociedad aconseja repartir estas dosis de forma uniforme a lo largo del día, aproximadamente cada 3–4 horas, con 700–3000 mg del aminoácido leucina por toma [2]. Los lácteos, la carne, el pescado y los huevos son fuentes ricas en leucina.

Según una revisión de Schoenfeld y Aragon de 2018, el límite de 20–25 g por comida que se cita a menudo es demasiado bajo como techo. Con dosis mayores se oxidan más aminoácidos para obtener energía, pero parte de la proteína adicional se sigue usando para construir tejido. Su pauta es 0,4 g/kg por comida en al menos cuatro comidas, lo que suma al menos 1,6 g/kg al día; con 2,2 g/kg al día, serían hasta 0,55 g/kg por comida [3].

Proteína al día y por comida según el peso corporal
Peso corporal Al día con 1,4–2,0 g/kg Al día con 1,6 g/kg Por comida con 0,4 g/kg
60 kg 84–120 g 96 g 24 g
70 kg 98–140 g 112 g 28 g
80 kg 112–160 g 128 g 32 g
90 kg 126–180 g 144 g 36 g
100 kg 140–200 g 160 g 40 g
Calculado a partir del rango de la ISSN y de la pauta por comida de Schoenfeld y Aragon (cuatro comidas al día), sobre el peso corporal total.

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¿Qué comer después del entrenamiento de fuerza?

Después del entrenamiento de fuerza, una comida con 20–40 g de proteína de alta calidad y una fuente de carbohidratos cubre lo que necesita la mayoría de las personas para recuperarse. La proteína tomada desde justo después del entrenamiento hasta dos horas más tarde produce un aumento marcado de la síntesis de proteína muscular, el proceso por el que se construye y repara el tejido muscular [4]. El ejercicio de fuerza y la ingesta de proteína estimulan cada uno este proceso y se refuerzan entre sí cuando la proteína se toma antes o después de la sesión [2].

Basta con una comida normal: huevos, carne, pescado, legumbres, tofu, queso fresco batido o skyr, junto con pan, arroz, patatas o pasta. La ISSN aconseja basar la ingesta en alimentos que contengan todos los aminoácidos esenciales y describe la proteína en polvo como una forma práctica de alcanzar el objetivo con menos calorías [2].

Tras una sesión por la noche, un tentempié rico en proteína antes de dormir es una opción. Una dosis de 30–40 g de caseína, la proteína láctea de digestión lenta que forma la mayor parte de la proteína del queso fresco batido y del queso cottage, aumenta la síntesis de proteína muscular durante la noche sin afectar a la degradación de grasa [2].

¿Hacen falta carbohidratos después del entrenamiento de fuerza?

Los carbohidratos después del entrenamiento de fuerza reponen el glucógeno muscular, el carbohidrato almacenado en el músculo, pero la reposición rápida solo importa cuando la siguiente sesión llega en pocas horas. Para periodos de recuperación de menos de 4 horas, la posición de la ISSN sobre el momento de los nutrientes recomienda 1,2 g de carbohidratos por kg por hora, o 0,8 g/kg por hora junto con 0,2–0,4 g/kg por hora de proteína [4].

Con un día o más entre sesiones, las comidas normales reponen el glucógeno sin un protocolo especial. Una revisión sistemática de 49 estudios encontró que, a largo plazo, la ingesta de carbohidratos no influyó en el rendimiento en el entrenamiento de fuerza en 15 de 17 estudios [5]. Cuántas sesiones por semana tienen sentido se explica en cuántas veces por semana entrenar fuerza.

Los carbohidratos siguen siendo una fuente de energía para entrenar y para el día a día, y una ingesta suficiente pesa más en los deportes de resistencia [2]. Cuánta energía consume una sesión se detalla en calorías quemadas con el entrenamiento de fuerza.

¿Existe la ventana anabólica después de entrenar?

La idea de una ventana anabólica corta, en la que hay que tomar proteína justo después de entrenar para ganar músculo, no está respaldada por la investigación a largo plazo. Un metaanálisis de 23 estudios sobre crecimiento muscular y 20 sobre fuerza no encontró un efecto significativo del momento de la ingesta de proteína una vez corregidos otros factores; la ingesta total de proteína fue el mejor predictor del crecimiento muscular [6].

Aragon y Schoenfeld concluyeron que la importancia, e incluso la existencia, de una ventana tras el ejercicio depende de factores como la comida previa al entrenamiento. Su pauta práctica es que las comidas antes y después de una sesión de 45–90 minutos no estén separadas por más de unas 3–4 horas, o 5–6 horas si esa comida es grande y mixta [7].

La ISSN describe el efecto anabólico del ejercicio como duradero, al menos 24 horas, aunque probablemente disminuye a medida que pasa el tiempo tras la sesión [2]. Comer en las horas siguientes al entrenamiento es suficiente; comer en cuestión de minutos no tiene una ventaja demostrada para el crecimiento muscular.

¿Qué comer antes del entrenamiento de fuerza?

Antes del entrenamiento de fuerza basta con una comida normal con proteína y carbohidratos; no hacen falta productos preentreno especiales. La proteína antes de entrenar funciona igual que la proteína después: según la ISSN, el beneficio procede de la ingesta antes o después del entrenamiento, y el mejor momento depende sobre todo de la tolerancia individual [2].

Los carbohidratos antes de entrenar tienen un efecto limitado en una sesión de fuerza habitual. En una revisión sistemática, los carbohidratos adicionales no mejoraron el rendimiento en 13 de 19 estudios agudos; los seis estudios con beneficio usaron sobre todo grupos de control en ayunas o sesiones de más de 10 series por grupo muscular. En sesiones de hasta ese volumen, después de haber comido, es poco probable que la ingesta de carbohidratos cambie el rendimiento [5].

El momento previo al entrenamiento es sobre todo una cuestión de digestión. Una comida completa sienta mejor unas horas antes de la sesión; un tentempié pequeño y fácil de digerir, como un plátano o una tostada, encaja más cerca del inicio. Cómo se estructura una sesión, desde el calentamiento hasta las series efectivas, se describe en la guía de entrenamiento de fuerza.

¿Qué comer antes de entrenar fuerza por la mañana?

Entrenar fuerza por la mañana en ayunas es posible, y en sesiones de volumen moderado el efecto sobre el rendimiento es pequeño. En la revisión sobre la ingesta de carbohidratos, el beneficio de comer apareció sobre todo frente a condiciones de ayuno y en sesiones con mucho volumen [5]. Un desayuno pequeño resulta más útil, por tanto, antes de sesiones largas con muchas series.

Después de entrenar en ayunas, la comida posterior gana peso. Aragon y Schoenfeld señalan que, cuando el entrenamiento empieza más de unas 3–4 horas después de la última comida, conviene tomar al menos 25 g de proteína lo antes posible tras la sesión [7]. Una tortilla francesa de tres huevos con pan o un bol de skyr con fruta aportan esa cantidad.

Opciones fáciles de tomar nada más levantarse son un plátano, un vaso de leche, un yogur líquido o una tostada con miel o mermelada. Aportan algo de carbohidratos sin llenar el estómago; la proteína llega después, en el desayuno tras el entrenamiento.

Ejemplos de comidas antes y después del entrenamiento de fuerza

Los alimentos habituales alcanzan el objetivo de 20–40 g de proteína por comida con raciones normales [2]. Los valores son aproximados; el contenido real depende de la marca, la receta y el tamaño de la ración.

Ejemplos de comidas con contenido aproximado de proteína y momento
Comida o tentempié Proteína (aprox.) Cuándo
Avena (60 g) con 250 ml de leche y un plátano ≈ 15–20 g Desayuno antes de entrenar
2 tostadas de pan integral con tomate y jamón serrano (40 g) ≈ 15–20 g Comida unas horas antes
Plátano o una tostada con mermelada ≈ 1–3 g Tentempié poco antes
Queso fresco batido 0 % o skyr (250 g) con fruta ≈ 20–25 g Antes o después de entrenar
Tortilla francesa de 3 huevos con pan integral ≈ 25 g Después de entrenar
Pechuga de pollo (125 g en crudo) con arroz (200 g cocido) y verduras ≈ 30–35 g Después de entrenar
Lentejas (200 g cocidas) con arroz ≈ 20–25 g Después de entrenar
Ensalada de garbanzos (200 g cocidos) con una lata de atún ≈ 30 g Después de entrenar
Batido de proteína de suero (30 g de polvo) con agua ≈ 20–25 g Después, si no hay una comida a mano
Queso cottage (250 g) ≈ 25–30 g Antes de dormir
Valores aproximados basados en tablas de composición de alimentos habituales; las marcas y recetas varían. La carne se pesa en crudo; el arroz y las legumbres, cocidos.

¿Qué suplementos sirven para el entrenamiento de fuerza?

La creatina monohidrato es el suplemento con la evidencia más sólida para el entrenamiento de fuerza. La posición de la ISSN describe mejoras en el rendimiento en ejercicio de alta intensidad y mayores adaptaciones al entrenamiento, e indica que dosis de hasta 30 g al día durante cinco años fueron seguras y bien toleradas en personas sanas [8].

La ISSN da 3–5 g al día como dosis de mantenimiento. Sin fase de carga, esa cantidad llena los depósitos de creatina del músculo en 3–4 semanas; una fase de carga de unos 0,3 g por kg al día durante 5–7 días los llena más rápido [8].

La proteína en polvo es una cuestión de comodidad: no tiene más efecto que el de la proteína que aporta. Resulta útil cuando no es posible hacer una comida o cuando hay que alcanzar el objetivo diario con menos calorías [2]. Las personas con enfermedad renal u otra afección médica, y las mujeres embarazadas, deben consultar la ingesta de proteína y los suplementos con un médico o un dietista-nutricionista.

El entrenamiento sigue siendo el estímulo principal para la fuerza y el crecimiento muscular; los primeros pasos se explican en cómo empezar con el entrenamiento de fuerza.

Conviene saber

Preguntas frecuentes

¿Se puede entrenar fuerza en ayunas?

Sí. En sesiones de fuerza de volumen moderado, entrenar en ayunas apenas afecta al rendimiento. Los estudios que encontraron un beneficio al comer lo compararon sobre todo con el ayuno y usaron sesiones con mucho volumen. Después de entrenar en ayunas, lo recomendable es una comida con al menos 25 g de proteína lo antes posible.

¿Cuánto tiempo después de entrenar hay que comer?

Dentro de unas dos horas es una pauta práctica, porque la proteína tomada en ese periodo produce un aumento marcado de la síntesis de proteína muscular. No hace falta comer en cuestión de minutos. Si se comió antes de entrenar, las comidas antes y después no deberían separarse más de unas 3–4 horas.

¿Cuánta proteína después de entrenar?

Unos 20–40 g de proteína de alta calidad, o alrededor de 0,25 g por kg de peso corporal. Una revisión de 2018 propone 0,4 g/kg por comida para maximizar la ganancia muscular; con 80 kg son unos 32 g. Un plato de pollo con arroz se acerca a esa cifra.

¿Hace falta un batido de proteína después de entrenar?

No. Un batido aporta el mismo tipo de proteína que los lácteos, la carne, el pescado o los huevos y no tiene un efecto especial. Es práctico cuando no hay una comida disponible o cuando cuesta llegar al objetivo diario de proteína solo con alimentos. Unos 20–40 g de proteína por toma son suficientes.

¿Es mejor tomar proteína antes o después de entrenar?

Las dos opciones funcionan. La proteína antes y después del entrenamiento estimula la síntesis de proteína muscular, y los estudios a largo plazo no muestran diferencias relevantes cuando la proteína total del día es la misma. La elección depende del horario y de la digestión. Lo que cuenta es llegar a unos 1,6 g por kg de peso al día.

¿Qué cenar después de entrenar fuerza por la noche?

Una cena normal con proteína y carbohidratos es suficiente. Tras una sesión tardía, también sirve un tentempié rico en proteína antes de dormir: 30–40 g de caseína, la proteína de digestión lenta del queso fresco batido y del queso cottage, aumentan la síntesis de proteína muscular durante la noche sin afectar a la degradación de grasa.

¿Qué comer después de entrenar fuerza si quiero perder peso?

El mismo tipo de comida, con la proteína como prioridad. Durante un déficit calórico, las personas entrenadas en fuerza pueden necesitar 2,3–3,1 g de proteína por kg de peso corporal al día para conservar la mayor cantidad posible de masa magra. Las raciones de carbohidratos y grasa se pueden reducir para ajustarse al objetivo calórico.

¿Hacen falta carbohidratos antes de entrenar fuerza?

Para la mayoría de las sesiones, no. Una revisión de estudios sobre fuerza encontró que los carbohidratos adicionales rara vez mejoraban el rendimiento en personas que ya habían comido, en sesiones de hasta unas 10 series por grupo muscular. Pueden ayudar en sesiones con mucho volumen y al entrenar tras una noche sin comer.

¿Cuánta creatina tomar al día?

La ISSN da 3–5 g de creatina monohidrato al día como dosis de mantenimiento. Sin fase de carga, esa cantidad llena los depósitos del músculo en 3–4 semanas. Una fase de carga de unos 0,3 g por kg de peso corporal al día durante 5–7 días los llena más rápido.

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